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domingo, 23 de octubre de 2016

¿Collares o arnéses?

Voy a empezar este artículo pidiendo que coloques tus manos alrededor de tu cuello, cierra los ojos para concentrarte en lo que sientes.
Ahora imagina que llevas un collar atado a una correa, esa correa se tensa de repente y da un tirón inesperado. Aprieta tus manos sobre tu cuello.
Si, eso es lo que siente tu perro cuando se lleva un tirón de la correa.

Creo que no somos suficientemente conscientes de el daño que le estamos haciendo a nuestro perro al llevarle de un collar fijo al cuello (ya ni siquiera menciono si lo llevamos con un collar de ahogo o uno de púas).

Por supuesto que TODOS los que tenemos perros queremos lo mejor para ellos, por eso estoy convencida que nos pararemos a reflexionar sobre si llevarle con la correa atada al collar del cuello es la manera más cómoda y más segura para nuestros compañeros caninos.

He de decir que yo todavía estoy en el proceso de cambio, no hace mucho que decidí cambiar los collares por los arneses para pasear con mis perros. A todos nos cuesta asumir nuestros errores y cambiar nuestros hábitos. Estoy segura que muchos de nosotros llevamos a nuestro perro con collares porque siempre se ha hecho así, sin ni siquiera planteárnoslo.

Una de las principales excusas que solemos poner (y hemos oído tantas veces) es que el cuello del perro es muchísimo más resistente que el nuestro, que no le hace daño.
Te invito ahora a poner la mano en el cuello de tu perro, en su garganta, ¿lo sientes?
¿te parece tan diferente al tuyo?
No soy experta en anatomía ni necesito serlo para darme cuenta que si ejerzo presión en su cuello voy a hacerle daño.
La realidad es que fisiológicamente nuestros cuellos son bastante parecidos, dan cabida a órganos importantes, vitales para nuestra supervivencia.

Varios estudios (ver bibliografía) demuestran que llevar a nuestros peros atados del collar al cuello puede causar daños físicos:

-          Daños en el cuello que pueden ir desde problemas en la traquea, laringe, vértebras fracturadas, parálisis o problemas neurológicos.
-          Daños en los ojos y en los oídos debidos a la presión constante que ejerce el collar y que impide un correo riego sanguíneo.
-          Hipotiroidismo, la glándula tiroides está localizada en el cuello y puede ser fatalmente afectada por el uso del collar. Su sistema inmune y todas las funciones reguladas por la glándula tiroides podrían verse comprometidas.
-          Sistema nervioso límbico, los estudios indican que puede haber una relación directa entre el uso de los collares y los trastornos del sistema nervioso. El lamido excesivo de las patas delanteras podría ser uno de los indicativos.
-          Problemas de comportamiento. Muchos de los problemas de agresividad pueden tener su origen en un dolor físico, es evidente que sufrir un dolor constante debido a la presión el cuello tiene consecuencias en el comportamiento del animal. Si este dolor además va asociado a factores externos como perros, personas u otros estímulos que son los desencadenantes del tirón de correa y por tanto del dolor, el perro puede asociarlo  a estos estímulos y actuar en consecuencia de manera agresiva al verlos.

La cuestión es ¿y como hago entonces para que mi perro no tire de la correa?

Es cierto que cuando llevamos a nuestro perro de un arnés puede tirar más fuerte de nosotros pero la verdadera causa por la que el perro tira de la correa NO es que lleve puesto un arnés si no que ha aprendido que tirando de nosotros llega más rápidamente a donde quiere ir. En otras palabras, los perros tiran de la correa por dos razones principales, porque nosotros caminamos demasiado lento y porque nosotros les seguimos cuando tiran de la correa.

Podemos enseñar a nuestro perro a caminar sin tensión de la correa, no solo es posible en TODOS LOS CASOS si no que es realmente recomendable enseñar a nuestro perro a disfrutar del paseo sin tirones. Para ello hay dos factores importantes a tener en cuenta, debemos reforzarle cuanto camina cerca de nosotros y la correa va suelta y debemos evitar avanzar cuando hay tensión en la misma.

Si pasear con tu perro se ha convertido en una experiencia desagradable con enfados y tirones de correa te recomiendo con todo mi cariño que busques la ayuda de un profesional cualificado que utilice métodos respetuosos y sin castigos para ayudaros.

En el mercado existen también arneses específicos que nos ayudaran a pasear más cómodamente. Son arneses que tienen el enganche en el pecho del perro y les impide avanzar si tirar de la correa porque si lo hacen  se les gira el cuerpo ligeramente. Estos arneses están basados en los halties de los caballos pero en vez de tener el tiro en el hocico como antiguamente ahora tienen el enganche en el pecho.

Una correa suficientemente larga (de al menos dos metros) nos ayudará también a dar al perro el espacio suficiente para disfrutar olisqueando.

Supongo que uno de los principales errores es pensar que nuestro perro TIENE de caminar pegado a nuestro lado durante el paseo. No se que retorcida teoría de dominancia respalda este pensamiento pero yo no le encuentro sentido.

En realidad lo ideal es buscar un arnés lo más cómodo y seguro para nuestro perro. Evita aquellos que produzcan cualquier tipo de presión en el cuello o de los que pueda escapar. Hay decenas de modelos diferentes, busca aquel que te resulte práctico, que sea sencillo de poner y quitar.

Con este artículo no pretendo juzgar ni criticar a nadie, todos hemos usado collares para pasear a nuestros perros. Mi intención es que pensemos en el bienestar de nuestros compañeros caninos, que evaluemos los riesgos y pongamos en balanza los beneficios.

¿Qué ventajas te aporta llevar a tu perro con collar en vez de con arnés? ¿Cuáles son los posibles daños que puede sufrir ante un tirón inesperado o una presión constante durante el paseo?



No sé cuantas consecuencias físicas y psicológicas más pueden ir demostrándose en los estudios científicos, para mi estas ya son más que suficientes para plantearme una manera más cómoda y saludable para pasear CON mis perros.

Virginia Gallego

Referencias de estudios y otros artículos sobre el tema:
Emily Larlham https://dogmantics.com/
Pauli AM, Bentley, E Diehl, KA, Miller, PE.  Effects of the application of neck pressure by a collar or harness on intraocular pressure in dogs. J.Am.Anim.Hosp. Assoc.2006:42:207-211
Dr. Peter Dobias, DVM’s article ‘Dog collars can cause disease and possibly lead to cancer’ http://www.peterdobias.com/community/2011/07/dog-collars-can-cause-disease-and-possibly-lead-to-cancer/
Boyd JS (1991) Color atlas of clinical anatomy of the dog and cat. Mosby, London
Mielke, Kerstin (2007) Anatomy of the Dog In straitforward terms, Cadmos, Germany
Evans, Howard E., deLahunta, Alexander (2004) Guide to the Disection fo the Dog, Saunders, United States of America

Anders Hallgren, Swedish Vet. Study; Animal Behavior Consultants Newlsttr; July,1992, V.9 No.2

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